Tiro la toalla –al menos por el momento- con "La conjura de los necios". Es un rollo y un coñazo, no me hace ninguna gracia y además Ignatius Reilly me pone nerviosa, pero no nerviosa en plan "oh, aquí está ese personaje tan antipático y estúpido, ¿qué nueva tontería hará a continuación?", sino más bien en plan "oh, aquí está ese ser tan cansino otra vez. Qué asquito, ¿qué pondrán por la tele?". Así que de momento lo he dejado y me he puesto a leer algo que sí es un no parar de disfrutar y aprender: "From Hell", de Alan Moore y Eddie Campbell.
La película (que vi en su día en el cine) es basurilla predecible con Johnny Depp, pero el cómic original es una absoluta obra maestra. Un prodigio, un monumento de sabiduría y clarividencia en el que el "todo" de la época victoriana tiene su sitio y su lugar: el poeta Yeats, Arthur Conan Doyle, aires americanizados con Buffalo Bill y los detectives de Pinkerton… De entre todos ellos aquí tienen al hombre elefante, posando para la posteridad:

U Oscar Wilde (al que toda persona de bien debe respetar, admirar y venerar), haciéndose el gracioso sin girasol en la solapa:
También sale un niñito de catorce años que cree en la magia y es muy resabiado. Creo que es Aleister Crowley, que va chupando un pirulí.
Bueno, ya se sabe que "Desde el infierno" habla de los asesinatos de Jack el Destripador, pero eso es sólo una excusa. En realidad habla del Mal, de un mundo enfermo y pútrido, de sociedades secretas y de la caída de la Diosa. Abres una página al azar e igual te topas con el complejo y revelador capítulo cuatro, dándote un garbeo por el Londres mágico y místico, que abres otra página y te encuentra con que al príncipe de Gales un joven rubio le está haciendo una mamada, que ya se sabe lo que eran los universidades británicas de aquellos años, con todo lo del amor Uranio y tal.
Los asesinatos acaban de concluir y aún voy por la mitad del libro. Tengo una curiosidad tremenda por ver cómo se van a llenar el resto de las páginas de investigación y falsos culpables. De momento he extraído dos conclusiones principales:
- El alcohol es muy malo. Destruye a las familias y no es más que un pozo en el que los pobres se ahondan para abstraerse un poco de la miseria.
- Si el alcohol es malo, los Windsor lo son más.
Posted at 11:10 am by Raestaenlaldea
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Estanislao March 14, 2007 04:46 PM PDT
Pues gracias a este cómic no hace falta que leas "La taberna" de Zola. |
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Mauro March 14, 2007 08:42 AM PDT
Hola. Sobre el post anterior estoy totalmente de acuerdo con lo de Concha (o Conchita) Velasco. Es cierto que desde que tiene pérdidas de orina su sonrisa se le ha desdibujado un poco, pero ¿coño! todos nos hacemos viejos. Dios es cruel. |
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W. March 13, 2007 01:02 PM PDT
¡¡¡Sí!!! Cómo gozo al escuchar lo aburrido que es la conjura de los necios. |
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Name March 13, 2007 09:23 AM PDT
El primer libro que dejé sin acabar fue "El orden alfabético", de Juan José Millás. A partir de ahí, una larga lista de fracasos colgados de mi corazón.
Lo de la hoja de Excel me parece un excelente presagio. |
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Sisterboy March 13, 2007 04:27 AM PDT
Yo antes me esforzaba y terminaba cualquier bodrio pero ya no. Lo último que he dejado es "Brooklyn follies" que espanto, es Corin Tellado despues de un curso de literatura.
El comic ese está en mi lista de comics que me compraré en el mercadillo cuando lo vea (como hice con el también célebre Maus) |
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Vargtimen March 13, 2007 01:08 AM PDT
Vi la peli del Depp y me pareció una tontería. Le daré una oportunidad al comic si lo recomiendas.
No se cómo tu blog se me ha abierto en una hoja de excell. Deberían mantenerme alejado de los ordenadores. |
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Deckard March 13, 2007 12:29 AM PDT
La conjura es hacer que ese libro sea famoso. Yo me lo acabé pero esforzándome. Lo mismo que El perfume que empieza muy bien acaba en formato bodrio. |
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